
Paseando, nunca antes decidí tomar aquel camino. Hoy sí. Atravesé la espesura del bosque y tropecé con una edificación. A su entrada me detuve en lo que parecía una puerta, aunque no me quedaba claro. ¿Puerta o verja? Ya dentro curiosee en la fachada de la casa antigua, aunque no me quedaba claro. ¿Antigua o vieja? Me despistó una mosca inoportuna al zumbar sus alas junto a mí. Del mismo modo, seguía sin quedarme claro. ¿Mosca o abeja?
Bajo el quicio de la puerta, aún se distinguían los restos del último morador.¡Mano Lope estuvo aquí!
Rezaba una pintada a modo de felpudo. Más adentro, el resguardo de un lote de revistas nazis.
-¡No señor!- Pensé, y creo que incluso hasta exclamé.-Pues no me gusta este Mano Lope y tampoco sus revistas.
De tal forma que se podría afirmar que allí mismo me convertí en su anti lote y anti Lope.
Puesto que el interior de la casa ya no me ofrecía mayores atractivos, me dirigí a la parte trasera. Apartando zarzas, hiedras y otros arbustos rastreros, logré bordear la finca. Llegados a este punto, creo estar en disposición de ejecutar el más fino y sutil truco de magia. Leeros el pensamiento.
-¿Qué tiene que ver esto con escribir un relato acerca del carácter manso de la oveja y de su contrario el antílope?
La respuesta está en lo que allí me encontré. Alberca, vaso, pileta, poza, charca o piscina. No era la más limpia que había visto, pero su canto de sirena lo servían en vasos de granizado estival.
Si me baño ¿Qué infección podré coger?.
Si me quito el pelaje ¿Quién me pudiera ver?
Si por fin me decido ¿Cómo me podré secar?
Y si me ahogo ¿Quién me pudiera socorrer?
Pero no quedan aquí los interrogantes. ¿Seré atrevido y me bañaré a pesar de las dificultades? ¿Le daré a mi cuerpo ese placer sin pensar en las consecuencias?
O por el contrario ¿Me resignaré al calor y esperaré sentado como una oveja?
La respuesta se hace fácil de adivinar, yo os adiviné el pensamiento. Adivinad vosotros el resultado. Si la duda me ha acompañado en este relato, diremos que oveja he sido. ¿Me habré tirado a la piscina o no?
Sin embargo esto es lo que he escrito. Salpicar, no se si os habré salpicado, pero mojarme, creo que sí, que me he mojado.
Emilio Blanco.
No hay comentarios:
Publicar un comentario